REPERCUSIÓN EN EL ENTORNO

 

El impacto del tiro con fuego real se realiza en las estribaciones y laderas de la sierra del Teleno, territorio rodeado de la ZEPA Montes Aquilanos, y tiene a su alrededor 48.000 hectáreas forestales, de ellas la mayoría están forestadas o repobladas, lo que aumenta el riesgo de nuevos incendios.

El Campo es una zona natural de gran valor: masas de robles, urces, alisos, abedules, serbales y acebos que sustentan poblaciones de ciervos, corzos, lobos, gatos monteses, águilas reales, buitres, nutrias, etc.; varios ríos y regueras: Valleprado, Devesa, Espino, Llamas, etc.

Las 23 parcelas militarizadas situadas fuera de la zona de caída de proyectiles se usan como zonas de tiro y acampada y se encuentran entre Astorga y el Teleno. Es decir, el campo de tiro tiene en la práctica unas 30.000 hectáreas reales, dentro de las cuales hay varios pueblos. Los proyectiles pasan por encima de estos pueblos o muy cerca de ellos. Dos hechos que corroboran esta situación son la explosión el día 11 de marzo de 1999 a la altura de Boisán, pueblo afectado por la radio de acción del campo de tiro y la que tuvo lugar a la altura del río de Luyego mientras numerosas personas realizan diversas labores agrícolas o ganaderas, el día 25 de marzo de 2004, o el encuentro de un obús sin explotar fuera de la zona de caída y en un lugar muy transitado.

Hay toneladas de restos de proyectiles esparcidos por el monte y muchos de ellos sin explotar. Estos residuos y los producidos en las explosiones envenenan el aire, la tierra y el agua. En 2001 se solicitó a Defensa un estudio sobre la posible contaminación con elementos químicos producidos durante las maniobras, sin contestación alguna.

Entre los yacimientos en los que se observa mayor riesgo de destrucción o deterioro se encuentran tres restos de poblados astures, dos asentamientos romanos y yacimientos de la minería romana similares e incluso más valiosos que los de La Cabrera, muy explotados turísticamente. Las minas de oro más extensas, bien visibles todavía, de la provincia de León, están dentro y en los alrededores del Campo. Varios poblados de los siglos I y II de nuestra era, una mina de galería, probablemente la más larga conocida, y varios canales romanos están dentro del campo. Varias lápidas romanas, básicas para el conocimiento de la historia de nuestra provincia, se han encontrado en las inmediaciones. Estas áreas sufren permanentes socavones e incendios por el efecto de los proyectiles al explotar sobre el suelo o al construir caminos y cortafuegos sin el permiso de la Consejería de Medio Ambiente. Los pueblos exigen como forma de garantizar su futuro que se declare zona arqueológica los yacimientos de los ríos Duerna, Eria y Turienzo, además de solicitar su declaración como Bien de Interés Cultural.

A pesar de todo ello, el Ministerio de Defensa solicitó y obtuvo la certificación ISO 14001 de calidad medioambiental por parte de AENOR en 2004. Esta norma únicamente es una adopción voluntaria para mantener la prevención de la contaminación y la protección del ambiente en equilibrio con las necesidades socioeconómicas.