EL BAR

Qué se puede decir del bar... El bar de un pueblo es el centro de reunión de sus habitantes.

El estratégico emplazamiento del bar permite observar el tránsito de las principales carreteras del pueblo, llegando incluso, a provocar distensiones cervicales en los más osados.

El bar de Filiel se llama "La Taberna", aunque todavía no tiene letrero porque es muy joven (se abrió formalmente en Semana Santa de 2006) y lo regentan Inés y Víctor, la pareja autóctona más joven del pueblo.

Todos los domingos con el vermouth se ofrece un inigualable aperitivo: una impresionante sopa de truchas servida en cazuela de barro. Y por la tarde se juega "la partida" a las cartas.

En Semana Santa, por supuesto, se pone a la venta la deliciosa limonada, también conocida como "matajudíos".

En verano se colocan mesas en el exterior y una carpa para resguardar las coronillas de los inhumanos rayos de sol e instalar allí el indispensable futbolín.

 

 

Se observa en la imagen el interior del bar, una taberna decorada

con imágenes antiguas, acogedora, cercana, agradable.